EXPERTOACUARIOS

La acuariofilia es una afición hermosa y muy entretenida. Pero también requerirá de muchos esfuerzos, y necesitarás invertir mucho tiempo si quieres mantener el hábitat en perfectas condiciones. De lo contrario, además de tener un acuario feo y descuidado, tus peces podrían morir.

 Un acuario sucio es un peligro en potencia para tus peces. Y es que hay mucha vida desarrollándose en el agua de un acuario, y no toda esta vida es compatible con la de tus peces. ¿A tí te gusta vivir en una casa sucia? A ellos tampoco. El agua cargada les dificulta la respiración y les enferma.

 Te ofrecemos una serie de consejos indispensables para mantener tu acuario limpio.

 Los filtros, esenciales para que tu acuario esté limpio

 Los peces son muy delicados con los cambios que se producen en la química del agua. Por eso es necesario filtrar el agua correctamente, para evitar que una acumulación de bacterias, residuos o productos químicos alteren el microclima de tu acuario.

 Indispensable para que un acuario filtre correctamente su agua es contar con buen filtro. En el mercado puedes encontrarlo de varios tipos: biológicos, mecánicos y químicos. Aunque hay expertos que recomiendan incluso tener los tres tipos, lo más aconsejable es disponer al menos de un filtro biológico.

 Ocurre que los mismos peces llevan bacterias en su cuerpo las cuales en el acuario acaban segregando amoníaco. El amoníaco es peligroso para la salud y vida de los peces, por eso los filtros biológicos provocan el crecimiento de bacterias nitrificantes que descomponen el amoníaco en sustancias menos tóxicas como el nitrato. Es recomendable también, no introducir muchos peces de una vez en el acuario, porque provocarían un aumento peligroso de amoníaco.

 Cambiar el agua y lavar la gravilla

 Hay que mantener los filtros limpios para que funcionen correctamente, y lo mismo limpiar la bomba de agua.

 Los adornos y la cristalera habría que limpiarlos cuando los veamos verdosos. Y es que la proliferación de algas ensucia los acuarios.

 El agua conviene cambiarla parcialmente cada 15 días, así como lavar la gravilla del fondo al menos una vez al mes. Este proceso es delicado y, si se puede, es mejor sacar a los peces para evitarles el estrés.

 En el mercado existen especies de peces que ejercen una labor limpiadora, chupando la verdina del fondo del acuario y de los cristales y objetos. Es conveniente contar con varios de estos ejemplares. No obstante, este dato no excluye la necesidad de limpiarlo manualmente y de los cambios de agua.